EXCURSIÓN A LA VILLA HISTÓRICA DE ASTORGADía 9 de Agosto de 2011, martes
En una plaza cercana, a espaldas de la catedral y el palacio episcopal, Lourdes nos hizo un repaso por la historia de Astorga. Muy profesional, con grandes conocimientos, nuestra guia recorrió los orígenes de la ciudad desde los tiempos más remotos hasta nuestros días. Multitud de datos difíciles de retener y anécdotas curiosas de la vida y costumbres de los maragatos. Mientras Lourdes explicaba todos los excursionistas escuchaban con mucha atención y absoluto silencio.
La siguiente visita tenía como destino la catedral. El viajero no espera encontrarse en esta ciudad una obra de arte de semejantes dimensiones. Asistimos entusiasmados a las explicaciones de nuestra guia que vuelve a regalarnos toda clase de informaciones que hacen que comprendamos mucho mejor las maravillas que nuestros ojos están contemplando. Ya en el interior, quedamos extasiados ante la belleza del templo y de nuevo Lourdes nos explicó con todo lujo de detalles todos los secretos que guarda esta inmensa catedral.
Todavía hubo tiempo para comprar los dulces típicos de Astorga antes de salir para nuestro siguiente destino que no era otro que Castrillo de los Polvazares, donde nos esperaba un excepcional cocido maragato.
El edificio de Hostería "Cuca la Vaina", donde vamos a comer, es de nueva construcción pero se mimetiza perfectamente con el entorno. Está considerado un gran emporio gastronómico por su afamado cocido maragato y para poder comer allí es necesario reservar con varios meses de antelación. Nosotros habíamos reservado en el mes de Mayo. Y a fé que la fama del cocido se ajusta a la realidad. Los comensales hablaban maravillas del cocido maragato pero, a pesar de la buena fama de algunos en el buen llantar, nadie hubo capaz de dejar la bandeja limpia. Y mira que algunos lo intentaron con ganas pero es imposible acabar con todo salvo que te arriesgues a visitar el hospital. El cocido maragato tiene la particularidad de servirse al revés, es decir, primero las carnes, rellenos, chorizo y demás, acompañados de tomate natural en lonchas, luego los garbanzos con berza y, de sobrar, que sobre la sopa, que es lo último que se sirve. Como postre se sirvieron unas natillas caseras acompañadas de mazapán, café y chupitos.
Después de una larga sobremesa, donde los viajeros aprovecharon para charlar con los compañeros de mesa, recorrimos las calles más típicas del pueblo y sobre las seis de la tarde, algo retrasados, salimos en dirección a Mansilla de la Mulas para visitar el Museo Etnográfico Provincial, última visita cultural del día. El museo es un edificio enorme, reconvertido de un antiguo monasterio. Consta de tres plantas y está repleto de útiles y herramientas rurales que, en un pasado cercano, sirvieron al hombre del campo para subsistir en un medio tan adverso. Muy recomendable la visita al Museo Etnográfico. Emprendimos el regreso al pueblo pasadas las ocho de la tarde y pasamos el puente pasadas las nueve y media dando, un año más, las gracias a la Virgen de la Puente, cantando alegremente "Adios con el corazón" y despidiéndonos hasta el año que viene. Enlaces de interés para esta excursión: Catedral de Astorga, Palacio Episcopal, Museo del Chocolate |